sábado, 23 de noviembre de 2013

ENSAYO 

Cuerpo del ensayo


Cuando nos preguntamos qué entendemos por violencia familiar, tendemos a asociarla generalmente al daño físico y psicológico producido entre los miembros de la familia .Resultando controversial que el hogar, “el refugio y la protección por excelencia”, pueda convertirse en un lugar de riesgo.
Pero  para que se den estas situaciones debemos conocer cuáles son los factores que afectan la armonía y la buena convivencia del tronco familiar. Por lo cual los diversos análisis de los investigadores sobre estas situaciones han coincidido que esta problemática  se debe a: la conducta violenta, la cual es el resultado de un estado emocional vehemente; la ira, que viene acompañada de una serie de deficientes hábitos de comunicación; factores precipitantes, como el estrés, el consumo de alcohol, los celos, sumado a la percepción de la vulnerabilidad de la víctima.
Este comportamiento por parte de las personas que están acostumbradas a practicar la violencia dentro de su hogar, se debe mayormente a que durante en su niñez por causa de la falta de atención por parte de su familia hacia él, aprendiendo a relacionarse a través de los gritos, empujones y amenazas; comportamientos que al  crecer fueron influyendo en sus propias familias, pues llega a repercutir tanto en su pareja como en sus hijos.
El utilizar la violencia es una manera con la que ellos quieren comunicar y lograr, por lo general, el dominio de la situación sobre los demás, por lo que es para ellos una manera de expresar lo que le sucede a la persona que lo realiza .Estas personas son incapaces de manifestar sus sentimientos, emociones, y por lo tanto, carecen de habilidad para dialogar y lograr acuerdos que lo beneficien tanto a él como a sus familiares.
La mayoría de los casos que se han llegado a conocer sobre este tema, han coincidido que las personas más expuestas a experimentar este martirio son las mujeres, en vista de que en sus hogares se repiten a diario una gran variedad de comportamientos agresivos por parte de su pareja (el maltratador), tales como: amenazas, acosos, ataques físicos o incluso, en lo peor y último de los casos el asesinato. Pero no solo las mujeres están propensas y sufren altercados, sino también lo están sus hijos, ya sea siendo testigos de los maltratados en sus madres víctimas o siendo también víctimas de esa violencia ejercida en el “hogar”.

Como hacer  un ensayo